Probablemente el brownie más jugoso que hayas probado jamás: Brownie red velvet con cheesecake

Brownie red velvet con cheesecake

brownie

¡Hola a todos! Sí, lo sé, se os hace la boca agua sólo de verlo, y no os falta razón, porque probablemente este sea el brownie más jugoso que hayáis probado nunca. Se trata de un brownie red velvet con cheesecake. Mezcla auténtica y explosiva donde las haya, mezcla la dulzura del chocolate, con el inigualable sabor del red velvet, y con la suavidad y delicadeza de una auténtica cheesecake. ¡Por no hablar de lo poco que cuesta hacerlo! Sin robot, ni varillas, ni nada, simplemente se mezcla todo a mano y listo.

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El brownie es originario de Estados Unidos, y es un bizcocho pequeño de color marrón, de ahí su nombre (brown = marrón). A lo largo de los años se han creado infinidad de variedades de este postre americano, siendo el original generalmente de chocolate con nueces; pero ya veis, el brownie acepta casi ¡cualquier cosa!

Así que por eso os traigo esta maravilla que además de bonito está riquísimo.

Ingredientes (para un molde cuadrado o rectángular de unos 20 cm):

Brownie Red Velvet

  • 120 gramos de chocolate negro para postres
  • 90 gramos de mantequilla
  • 85 gramos de harina normal
  • 150 gramos de azúcar blanco
  • 2 huevos
  • 15 gramos de cacao puro en polvo
  • 1/2 cucharadita de sal
  • Colorante rojo en gel (cantidad variable según que colorante uséis, entre 1 y 2 cucharadas)

Cheesecake

  • 300 gramos de queso tipo Philadelphia
  • 90 gramos de azúcar
  • 1 yema de huevo tamaño XL
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla

Preparación:

  1. Lo primero que debemos hacer es preparar el molde con el que vamos a trabajar. Lo ideal sería poner un papel de horno en la base del tamaño del molde, pegarlo con un poquito de mantequilla y después rociar con spray desmoldante. Si no tenéis spray podéis usar mantequilla. Precalentamos el horno a 175º.
  2. Derretimos la mantequilla con el chocolate al baño María o en el microondas. Añadimos el azúcar y batimos bien.
  3. Lo siguiente que hacemos es añadir los huevos uno a uno y mezclarlos bien.
  4. Ahora es momento de añadir la harina tamizada junto con el cacao y la sal. Removemos lo justo hasta que esté integrado y añadimos el colorante rojo. Aunque parezca que no sube de color una vez mezclado con la cheesecake el color se notará más. Vertemos en el molde aplanando bien la  superficie con una espátula y reservamos.
  5. A continuación preparamos la cheesecake. Batimos el queso crema junto con el azúcar, la yema y el extracto de vainilla, que nos quede bien homogéneo y esponjoso. Lo vertemos encima del brownie y con la ayuda de un cuchillo o un palito de brocheta vamos dibujando líneas para conseguir un efecto marmolado ¡ojo! sin pasarse.
  6. Por último, horneamos unos 40 minutos. Pasado este tiempo dejamos enfriar y desmoldamos con mucho cuidado. Cortamos cuadraditos de unos 5 x 5cm.

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Y ya lo tenemos listo, como podéis comprobar es sencillísimo de hacer, una vez enfriado se guarda en un tupper de cristal en la nevera o en papel de plata, pero a quién vamos a engañar, ¡no va a dar tiempo a que llegue a la nevera! Espero que os haya gustado y que os animéis a hacerlo, porque estoy segura de que se convertirá en uno de vuestros básicos de la repostería. ¡Hasta pronto!

Andrea

Mousse de frambuesa y dos chocolates

Mousse de frambuesa y dos chocolates

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¡Feliz lunes a todos! La maravilla que os traigo hoy es algo a lo que sin duda os vais a viciar este verano. Todos sabemos que cuando empieza el calor da muchísima pereza encender el horno, pero muchas veces nos faltan las recetas ideales en este caso y al final o bien no hacemos nada, o bien morimos al palo de encender el horno. Por eso os traigo esta mousse de frambuesa y dos chocolates sin horno, que además lleva un delicioso relleno de frambuesa.

Pues bien, la receta de hoy es perfecta para estos días y además es adaptable a otras frutas e ingredientes.

 Su única complicación es el rato de enfriado, por lo demás es una receta que podría hacer un niño, sin peligro alguno de fuegos, hornos, etc.

Debéis usar un molde de silicona, el mío es de 20 cm, y podéis elegir si redondo, cuadrado, con cavidad en el centro como el que he usado yo…acepta cualquier tipo de envase y decoración.

Ingredientes:

Mousse de frambuesa:

  • 150 ml de nata para montar (35% M.G.)
  • 125 gr de mermelada de frambuesa
  • 60 ml de agua fría
  • 3 láminas de gelatina

Mousse de chocolate negro:

  • 125 ml de nata para montar (35% m.G.)
  • 125 gr de chocolate negro para postres
  • 40 ml de agua fría
  • 1 lámina de gelatina

Mousse de chocolate blanco:

  • 125 ml de nata para montar (35% m.G.)
  • 125 gr de chocolate blanco para postres
  • 40 ml de agua fría
  • 2 láminas de gelatina

Relleno de frambuesa:

  • 150 gramos de mermelada de frambuesa
  • 2 láminas de gelatina
  • 40 ml de agua fría

Preparación:

  1. Lo primero de todo es preparar la primera capa de mousse. Hidratamos la gelatina en el agua fría durante 5 minutos. Mientras, montamos la nata hasta que esté firme. Reservamos. Calentamos en el microondas durante 15-20 segundos la mermelada y añadimos la gelatina ya hidratada y escurrida. Removemos bien hasta que se disuelva y la añadimos poco a poco con movimientos envolventes a la nata montada. Repartimos por el molde, damos un par de golpecitos para que se asiente bien y llevamos al congelador.
  2. Ahora vamos con la capa de chocolate negro. Hidratamos la gelatina igual que en el paso anterior. Derretimos el chocolate en el microondas o al baño maría. Calentamos 15 segundos la gelatina hidratada en el microondas y añadimos al chocolate fundido. Este paso lo hacemos así para no recalentar el chocolate y que no se nos queme. Removemos bien y reservamos. Montamos la nata como en el paso anterior y añadimos poco a poco el chocolate. Sacamos el molde del congelador y añadimos la capa de chocolate negro. Volvemos a llevar al congelador.
  3. Es el momento del relleno de frambuesa. Necesitaremos un aro o cuadrado extensible, o bien un molde grande de galletas, más que la forma lo que necesitamos es que sea hueco.  Hidratamos la gelatina, una vez hidratada, calentamos 15-20 segundos la mermelada en el microondas y se la añadimos. Sacamos el molde del congelador, colocamos el molde en el centro y presionamos con ambas manos para que se quede un poquito “clavado”. Añadimos la mezcla de frambuesa y llevamos al congelador.
  4. Para la mousse de chocolate blanco, seguimos la misma rutina: hidratar gelatina, calentar para disolver, fundir el chocolate, añadir la gelatina disuelta al chocolate y montar la nata. Una vez montada añadir el chocolate ya con la gelatina.
  5. Finalmente sacamos el molde del congelador, y con ayuda de un cuchillo, vamos despegando el molde del relleno de frambuesa. Retiramos y vertemos la mousse de chocolate blanco, cubriendo bien el relleno. Que no os de miedo porque a estas alturas el relleno ya habrá solidificado y no se os estropeará. Volvemos a llevar al congelador esta vez durante unas 4 horas. Pasado este tiempo desmoldamos y conservamos en nevera hasta que coja consistencia de mousse y se descongele.

mousse_frambuesa

Como veis no tiene mayor complicación, es más el rato de espera que otra cosa, pero os aseguro que merece la pena y mucho, porque es una auténtica locura. Si no tenéis molde hueco o cortador grande/extensible podéis optar por prescindir del relleno, está buenísima de todas formas, aunque he de decir que el relleno le da el toque mágico a esta mousse. Podéis sustituir o cambiar los ingredientes, siempre respetando las cantidades de líquido que requiere la gelatina. Podéis usar otra fruta que no sea frambuesa, bien sea fresa, mora, melocotón…y si preferís chocolate con leche también podéis sustituirlo.

Espero que os animéis a probarla pues de verdad es una receta fácil y deliciosa, ideal para estos meses de calor en los que ya nos vamos adentrando. ¡Besos a todos!  y como siempre os digo, mandadme las fotos que las voy subiendo al Stories de Instagram o vuestras dudas en comentarios o en contacto. ¡Hasta la próxima!

Andrea